Enzo Francescoli Uriarte, un uruguayo nacido en el
montevideano barrio de Capurro el 12 de noviembre de 1961,
comenzó a tutearse con la pelota en las canchas del Club Cadys
Real Junior y en el liceo Maturana. Y de ellas saltó a los ojos
del planeta.
Todos, lo mismo alemanes que brasileños, italianos y
ghaneses, fueron maravillados por aquellas gambetas infernales,
aquellas chilenas, su elegancia en el cobro de penales y tiros
libres, sus cabezazos, sus tijeras.Por eso, y con razón, lo
apodaron El Príncipe.
En Argentina, donde desarrolló la mayor y mejor parte de su
carrera, Francescoli ganó una Liga (1985-86), tres Torneos
Apertura (1994, 1996 y 1997), un Torneo Clausura (1997), y una
Supercopa (1997). Mientras tanto, en Francia se alzó con la Liga
1989-90.
Además, su expediente acumula la Libertadores de 1996, tres
Copas América (1983, 1987 y 1995), y la designación de Mejor
Jugador Extranjero de la Liga Francesa en 1988.
El tercer máximo goleador en la historia del fútbol argentino
militó de 1980 a 1982 en Wanderers Montevideo (74 partidos y 20
goles), y de 1983 a 1986 lo hizo en el club de sus amores, River
Plate, donde marcó 68 goles en 114 desafíos.
Luego se fue a Racing París (89 partidos y 32 goles), y
recaló de 1989 a 1990 en Marsella (28 partidos y 11 goles).
Finalmente, pasó por Cagliari (1990-93, 98 partidos y 17 goles),
Torino (1993-94, 24 partidos y 3 goles), y cerró con un regreso
a River Plate (1994-97, 84 partidos y 47 goles).
Enzo vistió la camiseta charrúa en 68 oportunidades y anotó
17 veces. Estuvo en los Mundiales de 1986 y 1990, jugó ocho
encuentros y consiguió una diana.